| Si
el surfista no tiene cuidado puede hasta ahogarse a
causa del calambre.
Imagine
la situación: está en el mar, se levanta
en la tabla y se prepara para tomar la ola, cuando de
pronto, aparece un dolor insoportable que le impide
mover la pierna. La escena es tan inesperada como complicada,
pero bastante común. Es el calambre. Técnicamente,
el calambre es una contracción muscular prolongada
que hace imposible soportar el dolor sin interrumpir
el movimiento que el músculo está haciendo.
Y cuando eso sucede en una maniobra, la caída
es segura. O lo que es mucho peor, la persona se puede
hasta ahogar al no conseguir nadar. Normalmente el calambre,
común a todos los deportistas, sucede debido
a la fatiga muscular causada por un esfuerzo excesivo
o sino, por falta de vitaminas y calcio, lo que perjudica
la circulación de la sangre en todo el cuerpo.
"Pero el surfista, en especial, está sujeto
a calambres por el simple contacto con el agua helada,
lo que disminuye el flujo de sangre a las extremidades
del cuerpo, como pies y manos". Quien dice esto
es el Dr. Marco Aurelio Cunha, especialista en medicina
deportiva.
Sin embargo, a pesar de que el dolor es insoportable,
el calambre no dura mucho y, normalmente, un sencillo
ejercicio de relajación del músculo afectado
es suficiente para aliviarlo. O sea: parar por un instante
ya resuelve el problema. Pero luego es bueno no sobrecargar
la zona, disminuyendo el esfuerzo. Si la persona tuviese
calambres prolongados o con frecuencia, ello puede ser
una señal de stress muscular o de mal condicionamiento
físico. En ese caso, lo mejor es buscar la ayuda
de un médico.
PARA
PREVENIR
1) No entre en el agua con el estómago lleno
ni en ayunas.
2) Haga precalentamiento y elongaciones.
3) Use ropas de goma para mantener el cuerpo temperado.
4) Tome líquidos. La deshidratación agota
las sales minerales.
5) Evite el esfuerzo exagerado y repose siempre.
PARA
REMEDIAR
1) A pesar del dolor, no entre en pánico.
2) No tenga vergüenza de pedir ayuda.
3) Apóyese en la tabla, relaje el cuerpo.
4) Salga del agua y descanse bien.
5) Si vuelve al mar, no se esfuerce demasiado. El calambre
puede volver. |